El guerrero a la sombra del cerezo: presentaciones y eventos

RESENTACIONES Y FIRMAS CONFIRMADAS

  • Librería Gigamesh (Barcelona): sábado 6 de mayo de 2017, 18:30. Acompañan al autor Toni Hill y Carlos Bassas.
  • Librería Luces (Málaga): sábado 13 de mayo de 2017, 19:00. Acompaña al autor Juan Cuadra.
  • Feria del Libro de Madrid: viernes 26 de mayo de 2017, 18:00-19:30. Caseta FNAC (nº 136-137).
  • Casa del Libro Madrid (C/ Maestro Victoria 3): sábado 27 de mayo de 2017, 19:00. Acompañan al autor Carlos Bassas y Sergio Vega.
  • Feria del Libro de Málaga: sábado 10 de junio de 2017, 11:00-13:00 horas. Caseta de Librería Luces.
  • FNAC Sevilla: viernes 23 de junio de 2017, 19:00. Acompaña al autor Concepción Perea.
  • Festival del manga de Cádiz: sábado 30 de septiembre de 2017, 19:30.
  • Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Valencia: 21 de noviembre de 2017, 19:00. Acompañan al autor Ángeles Pavía y Juan Miguel Aguilera.

PUNTOS DE VENTA

La edición en papel está a la venta en librerías españolas y en las distintas plataformas de venta online (Amazon, El Corte Inglés, La Casa del Libro, FNAC, Cyberdark, Agapea, etc).

La edición digital en eBook se puede adquirir en todas las plataformas habituales, como Amazon, Google Play, iTunes, KoboCasa del Libro.

Para su adquisición desde fuera de España, la novela está a la venta a través de plataformas como  Amazon.com, Amazon México o la web Book Depository (con envíos internacionales gratis).


El guerrero a la sombra del cerezo

El Guerrero a la Sombra del Cerezo (SUMA, 2017) es la primera novela de David B. Gil, una ficción histórica ambientada en el Japón de los señores samuráis que fue finalista del Premio Fernando Lara (Grupo Planeta) y primera obra autopublicada en ganar un Premio Hislibris de Novela Histórica (Mejor Autor Revelación). Se ha convertido en la novela histórica más vendida y mejor valorada por los lectores de Amazon España.


SINOPSIS

Japón, finales del siglo XVI. El país deja atrás la Era de los Estados en Guerra y se adentra en un titubeante periodo de paz. Entre las víctimas del largo conflicto se halla Seizo Ikeda, único superviviente del clan regente de la provincia de Izumo, huérfano a los nueve años tras el exterminio de su casa. Hostigado por los asesinos de su familia y condenado al destierro y al olvido, inicia un largo peregrinaje al amparo de Kenzaburo Arima, último samurái con vida del ejército de su padre, convertido ahora en su mentor.

En el otro extremo del país, Ekei Inafune, un médico repudiado por aplicar las artes aprendidas entre los bárbaros llegados de Occidente, se ve implicado en una conjura urdida a la sombra de los clanes más poderosos del país. Una conspiración capaz de acabar con el frágil periodo de calma que da comienzo.

Una novela “cruda y bella, cargada de matices”, que nos hace viajar a través de un Japón devastado por más de dos siglos de guerra, entre cuyas cenizas, sin embargo, florecen los más hermosos cerezos.


RESEÑAS:

«Un viaje inolvidable a una época llena de poesía, misterio y crueldad».

Toni Hill

«Una demostración de conocimiento, sensibilidad y destreza narrativa».

Un libro para esta noche

«Una novela casi perfecta con excelentes personajes y sorprendentes giros argumentales[…]. No me cansaré de recomendarla».

Lecturópata

«Una historia cruda y bella, escrita con unas formas tan exquisitas que resulta imposible no caer rendido a sus pies».

Athnecdotario Incoherente

«He recuperado con esta novela la pasión de los viejos años, la necesidad de dejar cualquier cosa que estuviera haciendo para regresar a sus páginas».

Público


LOS LECTORES HAN DICHO

«El guerrero a la sombra del cerezo es como Japón: elegante, bello, tranquilo como sus monjes, violento como sus samuráis».

«Desde Posteguillo no disfrutaba tanto con una novela, de lo mejor que ha pasado por mis manos, sin duda».

«Hay detalles en la trama llenos de elegancia y con una sutileza exquisita».

«El autor hace gala de una prosa bellísima. Los personajes principales de la novela son inolvidables».

«Dos historias que se entrelazan y se sueltan una y otra vez, sin dejar de sorprender. Giros argumentales fantásticos, situaciones emocionantes, personajes que trascienden las páginas, un mundo que puedes palpar. No exagero al decir que se ha convertido en una de mis novelas de aventuras favorita».

«Te hace recuperar el placer de las novelas de aventuras inolvidables».

Anuncios

Nueva portada para “El Guerrero a la Sombra del Cerezo”

El Guerrero a la Sombra del Cerezo (portada Carolina Bensler)

¡Estamos de estreno! Cuando llegamos al ecuador del concurso para autores indies de Amazon-El Mundo (recordad que tenéis hasta el 31 de agosto para comprar y valorar la novela por el irrisorio precio de 0,9€), recibo uno de los mejores regalos que me podían hacer: una portada profesional para El Guerrero a la Sombra del Cerezo. Y es que la ilustradora y colorista Carolina Bensler se ha marcado esta magnífica cubierta para la obra, ¡y lo ha hecho por amor al arte! A través de las redes sociales puso en marcha una iniciativa para colaborar gratuitamente con cinco autores independientes; parece que mi propuesta le moló y he sido uno de los afortunados. Aquí tenéis el resultado de su trabajo.

La portada estará disponible para aquellos que compren el libro a partir de ahora. Y aquellos que ya lo habéis comprado, podéis actualizar vuestra anterior versión a través de la página “Gestionar mi Kindle” en http://www.amazon.com De propina os llevaréis un glosario actualizado y un nuevo Índice de Contenidos accesible desde cualquier página del ebook a través del botón “Ir a”.

Y para los que queráis conocer mejor el trabajo de Miss Bensler y sus magníficas portadas, aquí tenéis su web. No tiene desperdicio.

Para comprar El Guerrero a la Sombra del Cerezo (¿¡aún no lo habéis hecho!?) sólo tenéis que clicar aquí. Y si antes queréis catar un bocado, aquí tenéis la web alasombradelcerezo.com y un enlace para descargar los dos primeros capítulos en PDF.

Japón, primeros apuntes

Esto no es un blog de viajes, pero pocas veces tiene uno la oportunidad de pasar un par de semanas en Japón, así que me vais a perdonar que os ponga los dientes largos. Ahora mismo nos encontramos en un autobús que nos lleva por pueblos de montaña como Takayama y Tsumago, una región por la que pasaba la antigua ruta Nakasendo y que aún conserva mucho de su idiosincrasia, como las antiguas casas con techo de paja (gasho-zukuri) y algunas de las hospederías donde se alojaban los samuráis que recorrían el camino oficial con destino a Edo.

20140415-001846.jpg

20140415-002010.jpg
Es nuestra primera inmersión en el Japón más rural. Hasta ahora sólo hemos conocido la otra cara del país: la de una modernísima metrópolis como Osaka o la suntuosa historia de la capital imperial, Kioto. A falta de conocer la gran megalópolis que es Tokio, sólo puedo decir que las grandes ciudades japonesas me están pareciendo muy distintas a las europeas: ordenadas, extremadamente limpias, poca contaminación y concienciadas de la necesidad de tener un espacio natural (ya sea un parque o un jardín) en cada barrio y cada calle.

20140415-001432.jpg
En Kioto, por ejemplo, basta con apartarse un poco del bullicio de las grandes avenidas comerciales para encontrarse con vecindarios de atmósfera sosegada, escasos de turistas pero repletos de tiendas de barrio, talleres de artesanía o izakayas. No sé cómo serán Nagoya u otras grandes urbes, pero Kioto parece la ciudad ideal: cosmopolita, bonita y cómoda. Hasta la última callejuela tiene su encanto, no digamos ya su infinidad de templos y santuarios, o los barrios tradicionales como Gion y sus geikos (la actitud de los turistas con estas chicas, la manera en que se lanzan en su camino para fotografiarlas sin permiso, ya es otra cuestión).

20140415-002450.jpg
No voy a ser como los que pasan una semana en un país y ya pretenden pontificar sobre el mismo, sólo tengo mis impresiones, pero por ahora son inmejorables. Venía enamorado de la cultura y la historia japonesa, pero creo que lo que más me está sorprendiendo es su gente. En pocos días ya tenemos varias anécdotas de personas que viéndote confuso o despistado, se acercan e inician una conversación para intentar ayudarte. No importa que apenas hablen inglés o que sepan que la charla va a resultar confusa, al menos lo intentan. El primer día que cenamos fuera en Osaka, en un “kaiten sushi” con su cinta transportadora de platillos, nuestro vecino de barra se encargó de explicarnos todo a base de gestos y buena voluntad: el precio de los platos, cómo prepararte el té verde, cómo amontonar los platos para que el camarero los cuente… Y no ha sido el único que ha acudido al auxilio de estos turistas despistados. Es difícil no sentirse bien recibido, y uno no puede evitar recordar experiencias anteriores en grandes ciudades europeas mucho menos acogedoras con el visitante.

20140415-002925.jpg
De los japoneses se dice que sufren una presión que sería insoportable para cualquier occidental en los estudios y el trabajo, se habla de su exagerada contención de las emociones, de su obsesión por el protocolo… Por ahora sólo puedo decir que son personas atentas, afectuosas y con bastante sentido del humor (nuestra guía, Yuriko, da prueba de ello cada día). En absoluto frías. La sensación general es que agradecen sinceramente el que alguien muestre interés en su país.

20140415-001608.jpg
Y a todo esto hay que sumar que la flor de cerezo nos está acompañando durante el viaje. El espectáculo de girar una esquina y encontrarte con un canal flanqueado de sakuras es sobrecogedor, o contemplar mientras esperas el tren cómo el río arrastra las pinceladas rosas que han nevado sobre la corriente. No sé cómo será vivir en Japón, no sé si será una sociedad tan inhóspita como algunos dicen, pero os aseguro que visitar este país está resultando una experiencia inolvidable.

20140415-004519.jpg

47 Ronin, la epopeya samurái vista por el cómic USA

La leyenda de los 47 ronin vuelve a estar de moda merced a la (inefable) adaptación cinematográfica llevada a cabo por Hollywood. Pero este volumen de 150 páginas publicado por Planeta –recopilación de la miniserie de cinco números de Dark Horse Comics– poco tiene que ver con el blockbuster protagonizado por Keanu Reeves (gracias al cielo y a los “ocho millones de kamis”, he de añadir). De hecho, la aproximación a la historia es diametralmente opuesta: si la versión cinematográfica dirigida por Carl Rinsch era una suerte de abominación hipertrófica, la adaptación realizada por Mike Richardson y Stan “Usagi Yojimbo” Sakai es sutil, inteligente y decididamente respetuosa con un relato, mitad Historia mitad mito, que forma parte del imaginario cultural japonés. No en vano, el propio Richardson se encarga de citar el viejo dicho de que “conocer la historia de los 47 ronin es conocer Japón”.

El problema es que conocer la realidad en torno a dicho suceso no resulta tan sencillo. Los acontecimientos relativos a los 47 ronin, en efecto, sucedieron (las 47 tumbas de estos guerreros samuráis se pueden visitar en el templo Sengaku-ji, en Tokio), pero como ocurre con otros muchos eventos y personajes de la historia japonesa pre-moderna, los hechos saltaron inmediatamente a la narrativa popular: representaciones de kabuki, teatro de marionetas bunraku, poesía, grabados ukiyo-e, cuentacuentos… Todos contribuyeron a popularizar la hazaña de los 47 ronin casi desde el mismo día de los acontecimientos, pero también distorsionaron los hechos y a sus protagonistas, los exageraron, los deformaron y, en definitiva, los dramatizaron.

47Ronin5

En esencia, 47 Ronin narra la venganza llevada a cabo por los samuráis del señor feudal Asanao Takumi-Naganori después de que éste se suicidara por orden del shogún tras un conflicto con el funcionario Kira Yoshinaka. Según la historia, Kira, ofendido por las reiteradas negativas de Asano a pagar los sobornos a los que los funcionarios estaban habituados, tiende una trampa al señor de la provincia de Ako: conocedor del orgullo de los grandes daimios, aprovecha un encuentro privado en el palacio de los Tokugawa para humillar y provocar al señor Asano hasta que éste desenfunda su espada para hacerle callar, un gesto castigado con la muerte en la residencia del shogún. Esta es la premisa común a todas las adaptaciones de la leyenda de los 47 ronin, que posteriormente se centran en explicar cómo Oishi Kuranosuke Yoshio, jefe de los samuráis del señor Asano, entrega el castillo de su amo acatando la ley del shogún, sólo para consagrar el resto de su vida a la elaborada venganza que ha de restituir el honor de su señor.

Sobre esta historia base hay un sinfín de variaciones que ponen el énfasis en uno u otro aspecto del relato, hasta el punto de que resulta difícil conocer cómo sucedieron realmente los acontecimientos. Mike Richardson, guionista del cómic a la sazón que fundador de Dark Horse, aborda el proyecto, no obstante, con la devoción de un amante de la cultura japonesa en general y un devoto de esta leyenda en particular. Esto se traduce en que la versión de los 47 ronin que tenemos entre manos se cimienta en un amplio trabajo de documentación acometido por Richardson durante casi dos décadas, con el asesoramiento (intuimos que resignado) de un mito del manga: Kazuo Koike, autor de El lobo solitario y su cachorro, quizás el cómic de samuráis más importante de todos los tiempos, publicado en Estados Unidos precisamente por Dark Horse.

47ronin3

Con esta sólida base documental, el guion elaborado por Richardson muestra una versión estilizada de los acontecimientos, carente de histrionismo y grandes exageraciones, pero con una idealización de los personajes y de la figura del samurái digna de los manuales de Yamaga Soko. Nada que achacarle, pues no estamos ante un trabajo de reconstrucción histórica, sino ante un relato de ficción que busca entretener al tiempo que es consecuente con la (posible) realidad de los acontecimientos.

Sin embargo, donde el guionista no ha querido hacer concesiones es a la hora de recrear con total fidelidad los ambientes y detalles del Japón del periodo Edo: arquitectura de los castillos, escenarios interiores, el emblema de los clanes, el aspecto de los ciudadanos de la gran metrópolis feudal, sus usos a la hora de vestir, de desenvolverse… incluso sus poses a la hora de sentarse o de comer. Todo ello debía estar recreado de manera minuciosa y fidedigna. Creo no equivocarme si digo que fuera de Japón sólo existe un autor con un conocimiento tan profundo del periodo histórico y de la cultura samurái como pretendía Richardson, un autor que, para colmo, trabajaba en su propia editorial: Stan Sakai.

47 RONIN 1a

El creador de Usagi Yojimbo no sólo aporta su experiencia a la hora de trasladar los ambientes y personajes del Japón feudal a la viñeta, sino que embebe todo el relato de su peculiar estilo narrativo, con ilustraciones próximas al cartoon y una cadencia pausada que nos permite deleitarnos en los matices de la historia y de los personajes. Apenas hay sangre en las páginas dibujadas por Sakai, la violencia se encuentra estilizada, carente de brutalidad o realismo, pero la expresividad de sus samuráis, la dignidad de sus rostros o la profunda determinación de sus acciones están representadas con una potencia sólo al alcance de un maestro de la sencillez. En esta época en la que el cómic norteamericano gusta de abusar de viñetas mastodónticas y splashpages, resulta casi balsámico toparse con la narración comedida de Stan Sakai. Especial atención al uso del código de colores, con una paleta dominante para cada estación del año, o a cómo cada capítulo comienza desde la perspectiva de unas ramas de cerezo, cuyas flores nos indican, igualmente, el periodo del año y el desarrollo de los acontecimientos. Atención también a las tres últimas viñetas del volumen; no desvelaré nada, pero cuántos ilustradores no hubieran optado por la espectacularidad para representar la escena, por un gran pin-up de lucimiento personal. Sakai, sin embargo, la resuelve con absoluta sencillez, con viñetas pequeñas que te sobrecogen, con la aplastante potencia de la simplicidad.

No suele haber muchos buenos cómics de samuráis producidos en Occidente. 47 Ronin lo es, tanto por el respeto con el que aborda la leyenda japonesa como por la implicación personal de sus autores, que si bien pueden haber aprovechado el tirón comercial que aporta toda superproducción hollywoodiense, nos ofrecen un cómic que, a todas luces, no es un trabajo oportunista. 8