Vuelta a las andadas

Por aclamación popular (ejem) vuelve El Camino a Casa. Miro la fecha del último post y, guau, hace casi un año de su publicación. Si todavía hay alguien ahí, quizás le deba una explicación… o no, al fin y al cabo no cobro por esto. Pero digamos que si has continuado entrando en El Camino a Casa de vez en cuando es porque eres un lector fiel (tengo cuatro o cinco), por lo que creo que sí que te debo algo.

Vaya por delante que mantener un blog es una tarea costosa cuya única gratificación es saber que hay alguien que te lee y que, quizás, decida dejar un comentario en forma de opinión o de pregunta. Es decir, los blogueros opinamos sobre cualquier cosa (generalmente sentando cátedra), y encima pretendemos que la gente debata sobre el tema que hemos  propuesto, o que nos pidan opinión como si fuéramos una especie de autoridad en la materia. Desde este punto de vista, escribir un blog tiene bastante de onanismo. Por no hablar de aquellos blogueros que te cuentan su vida cotidiana, que te dejan vislumbrar un pedazo de su intimidad para ganarse unos cuantos seguidores… entre estos, algunos se apoyan en sus experiencias diarias para aportar una reflexión válida, pero otros se limitan a exhibirse desde el anonimato.

Pero sea cual sea el tipo de bloguero con el que te encuentres, todos tenemos un punto en común: necesitamos feedback, es nuestro alimento, lanzamos un grito al vacío y esperamos que el eco nos responda. Y el que diga lo contrario, miente. Si escribiera para sí lo haría en un diario que guardaría en su mesa de noche.

Pero dotar de (buenos) contenidos a un blog es una tarea ardua, un verdadero trabajo no remunerado. Si encima sientes que no hay audiencia, que tus entradas se pierden en el ruido del ciberespacio, resulta sencillo desalentarse; es la razón de que la web esté llena de blogs fantasmas que flotan a la deriva sin capitán que los tripule. No es el caso de El Camino a Casa. No negaré que me gusta comunicarme, dar mi opinión hasta cuando no me la piden, y también me gusta que la gente reaccione ante lo que digo (faltaría más), pero este blog también tiene una función catártica: me sirve para poner en orden mis ideas, para desahogarme y escribir sobre lo que me dé la gana, ya que (como he dicho alguna vez) mi trabajo como periodista siempre ha consistido en escribir al arbitrio de otros.

¿Qué me ha llevado, entonces, a estar tanto tiempo alejado de El Camino a Casa y de mi otro blog? (aquí viene la explicación que os debía). La respuesta es que los tres últimos años me he visto atrapado por un proyecto personal que ha resultado ser más ambicioso de lo que esperaba en un principio: la escritura de una novela. Durante casi dos años conseguí compatibilizar mi vida cotidiana con mi actividad como bloguero y mi “faceta literaria”. Pero durante el último año y pico me ha resultado imposible. La novela se bebía hasta el último segundo de mi tiempo, devoraba cada gramo de imaginación, reclamaba para sí cualquier esfuerzo.

Durante la etapa final ha sido algo compulsivo, os puedo asegurar que el último año ha sido el periodo de mi vida en el que he disfrutado de menos tiempo libre, y eso es algo difícil para alguien que consume tanta cultura del entretenimiento como yo. Pero tomarse en serio la escritura de una novela al mismo tiempo que se tiene un trabajo a jornada completa no es algo que uno pueda hacer por hobby, supone un importante sacrificio personal, para ti y para la persona que vive contigo (sin cuyo apoyo y paciencia no podría haber escalado esta montaña). Son muchos días de escribir hasta las 12 de la noche cuando vuelves del trabajo, muchos domingos enteros frente al ordenador mientras tu pareja se carga más tareas domésticas de las que le corresponde (sin que proteste ni una sola vez), muchos momentos de verte encerrado en un cuarto a la luz de un flexo y preguntarte: ¿de verdad merece la pena tanto sacrificio? Sobre todo cuando sabes que, muy probablemente, lo que escribas nunca será publicado.

¿Por qué nunca he comentado esto aquí? Porque Internet está llena de blogs y foros donde escritores noveles cuentan sus vicisitudes y dificultades, sus frustraciones y problemas a la hora de concluir su trabajo o conseguir que les publiquen. Supongo que, en mi arrogancia, no quería ser uno más de tantos. Por ahora mi novela está escrita y revisada, tarea que he podido completar con la ayuda y opinión de unos cuantos muy buenos amigos, y la satisfacción de verla concluida es proporcional al esfuerzo que ha supuesto.

¿Y ahora? Ahora he comenzado a escribir mi segunda novela, de temática y ambientación totalmente distintas a la primera. Pensé que cuando tecleara la palabra <<Fin>> sería como un exorcismo, un punto y final de verdad, y que no volvería a embarcarme en semejante empresa a no ser que pudiera ganarme la vida con ello. Nada más lejos de la verdad, he descubierto que tengo muchos demonios que exorcizar, y cada uno de ellos tiene su propia historia que contar.

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15 thoughts on “Vuelta a las andadas

  1. ¡Albricias! A mí me gusta que publiques en el blog, simplemente porque me parece que escribes bien y eso me hace pasar un buen rato. Avísanos si finalmente publicas tu libro, seguro que tienes por aquí lectores potenciales ;-).

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  2. Bienvenida de nuevo, Miss Fidget, contaba con tu visita 😉 Me alegro de que disfrutes con mis ocurrencias, y ten por seguro que si mi libro llega a publicarse vosotros seréis los primero en saberlo… o los segundos.

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  3. Me ocurre lo mismo con mis discos. Cada vez que empiezo uno, me digo que será el último, y antes de acabarlo ya estoy pensando en el siguiente… Será nuestra maldición (como a otros se les enciende la cabeza en llamas, yo qué sé).

    Y la audiencia de los blogs es como las meigas, que haberla, hayla. 🙂

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  4. ¡Pues yo estoy tan contenta de que vuelvas a El Camino a Casa…y de que hayas empezado otra novela. No es la fe de la amistad, es el convencimiento de que lo que haces es buen material.

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  5. Hola Pishita! Tu sigue ahí dándole a las teclas que seguro que algún día tendrá su recompensa, ánimo y no desfallezcas. Por cierto, han cerrao la tetería, no sé si alguien le ha echao un mal de ojo….

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  6. Ole, David! Se reactiva el único blog que tengo en “marcadores”. Ahora, ya sabes, un poco de fubol, porno y ejecuciones y ya tienes el blog perfecto.

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  7. Howdy! This is my first visit to your blog! We are a
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